SUIZA
En Suiza casi todas han surgido alrededor de pueblos tradicionales de montaña, que han sabido mantener su estilo de siempre, sin sacrificarlo con el progreso que suele traer consigo el desarrollo de las estaciones de esquí. Los desastres urbanísticos suelen ser más raros que en otras estaciones de esquí de los Alpes.
En la historia del esquí, Suiza también tiene el honor de ser el país en el que se inventó el telesquí, en concreto el telesquí doble en T invertida. El primero fue instalado en Davos, en Los Grisones. Hoy en día, en las grandes estaciones de esquí suizas las principales pistas se remontan con teleféricos, y las pistas de menor importancia con los telesquís dobles. También hay varias estaciones en las que hay trenes normales o de cremallera que se utilizan como remontes, algo muy típico de Suiza. Es el caso de Zermatt, Villars y Grindelwaid.
Las pistas, teniendo en cuenta la altura de las montañas, suelen tener grandes desniveles. En cualquier caso, la principal riqueza de Suiza está en los paisajes, con las montañas más espectaculares y fotogénicas de Europa. En cualquiera de las regiones principales, Valais, Oberland Bernés, o Grisones, se puede esquiara la sombra de algún coloso alpino como el Cervino, el Eiger o el Bernina.
En el acceso a las estaciones encontramos otra característica muy típica de Suiza, la red de ferrocarriles normales o de montaña. Permiten llegar a todas las estaciones de esquí importantes, desde todas las ciudades de Suiza y también desde los aeropuertos internacionales de Ginebra y Zurich.
Pistas de Esqui
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